Canto De Ofertorio Para Domingo De La Santísima Trinidad Ciclo B

Recibe, oh Dios eterno

Autor: Desconocido

Nota de Shajaj:








"Recibe, oh Dios eterno" es un canto de ofertorio de gran profundidad teológica. La letra nos invita a ofrecer la "hostia inmaculada" y a pedirle a Dios que acepte nuestros dones, que son reflejo de corazones fieles. En el contexto de la Santísima Trinidad, es especialmente hermoso el ruego de que Dios confunda nuestras vidas con su divinidad, "lo mismo que se mezcla en esta ofrenda pura el agua, que es figura de nuestra humanidad". El canto también recuerda que el pan y el vino son "fruto de las manos" y "esfuerzos y trabajos" que, al unirse a Cristo, alcanzan su verdadero valor de redención. Es una oración solemne y meditativa, ideal para acompañar el rito del ofertorio.

A                                         E
Recibe, oh Dios eterno, la hostia inmaculada
       D                      Bm           E
que luego a Ti inmolada va a ser en el altar.
        A                                E
Con ella te pedimos que aceptes nuestros dones:
        D              Bm               E
son fieles corazones que a Ti sólo han de amar.


      F#m                                     C#m
Oh Dios que reformaste la humanidad caída, 
       D                        Bm            E
confunde nuestras vidas con tu divinidad,
    F#m                                    C#m
lo mismo que se mezcla en esta ofrenda pura
    D                      Bm        E
el agua que es figura de nuestra humanidad.


A                               E
El vino de la uva y el trigo en blanco grano
       D                Bm               E
son fruto de las manos, son hijos del dolor;
    A                                        E
esfuerzos y trabajos que en Cristo se agigantan,
        D                  Bm          E
y por su medio alcanzan valor de redención.