Canto De Entrada Para IV Domingo De Cuaresma

Resuene el clamor

Autor: Alberto Taulé

Nota de Shajaj:






"Resuene el clamor" es un canto de entrada vigoroso y esperanzador, perfecto para el IV Domingo de Cuaresma, Ciclo A, conocido como el Domingo "Laetare". Mientras caminamos por el desierto cuaresmal, este himno nos recuerda que la luz de Cristo guía nuestros pasos y transforma nuestra realidad. El ministerio de música debe interpretarlo con energía y entusiasmo, proyectando voces potentes que resalten la alegría de sabernos un pueblo en marcha hacia Dios. Es fundamental mantener un ritmo ágil que contagie a la asamblea ese espíritu de renovación y gratitud, preparándolos para celebrar la luz que vence a toda oscuridad. A continuación, te compartimos la letra y los acordes precisos para tus ensayos.

Intro.Gm-Am Dm- G-Dm-Am
     Dm              Am
Resuene el clamor
         Dm              Am
de la marcha del pueblo
       Dm         Gm
por este desierto
     Dm
de lucha y dolor,
           Gm                         Am
la esperanza ilumina el camino
                           Dm
y nos guía hacia Dios.

      Dm              Am
El hombre que lucha,
        Dm          Am
que reza, que llora
       Dm         Gm
que ama y espera
   Dm
y vive en la luz,
          Gm                        Am
en raudales de gloria infinita

                        Dm
transforma su cruz.

    Dm        Am
Mujeres y hombres
     Dm       Am
de toda la tierra
    Dm       Gm
rodean el mundo
      Dm
creado por Dios;
              Gm                            Am
con sus manos lo van transformando
                         Dm
en un mundo mejor.

     Dm            Am
La Iglesia de Cristo,
     Dm            Am
en medio del mundo
     Dm        Gm
es sal, levadura
    Dm
y faro de luz,
       Gm                               Am
y proclama el mensaje de amor
                             Dm
que anunciaba Jesús.

       Dm           Am
Cantemos sin tregua
   Dm                Am
a Dios, Padre amable,
       Dm       Gm
y al Hijo, Jesús,
                  Dm
nuestro hermano mayor,
       Gm                            Am
y al Espíritu Santo que a todos
                   Dm
infunde su amor.